Hoy no hay gatitos, no hay sonrisa, no hay holi.
Hay un deber moral en intentar que el mundo sea un lugar hermoso, amable, lúcido para todos.
El trabajo no dignifica, lo que dignifica y nos conecta con la capacidad humana, es en cambio cuan feliz estamos con nuestra vida, ¿Cuándo fue la última vez que contemplaste la inmensidad del azul del cielo?, ¿Cuándo fue la última vez que detallaste la felicidad de otros?, ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo en pro a tu felicidad?, no recordamos nada que nos haya hecho sentirnos plenamente, vivimos con el pensamiento constante de qué hacer para superarnos a nosotros o a los otros; pues mi vida, si ese es tu pensamiento sigues en la caverna, sigues cegado.